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LOS MUSICOS

EMI

EmiCasualidad de la vida, nació el mismo día que lo parió su madre. Por los berridos que pegaba ya se le veía venir la faceta rockera. También desde temprana edad se le notaba su afición por los motos, y no paraba de tocar la guitarra con la escoba cada vez que escuchaba música, actualmente acaricia, rasga y golpea una cañera guitarra, a la que llama “carabina 30.30", una semi - acústica con el nombre “ Maybelline” y “La Bestia Púrpura”, una auténtica bomba atómica. “Durante mucho tiempo busqué el ideal de vida que al final he conseguido: Motos ruidosas, cerveza fría y mujeres calientes, pero al principio fue un infierno al hacerme la picha un lío con el orden de los factores, motos frías, cerveza caliente y mujeres ruidosas”. Empezó a tocar a mediados de los 80 con un grupo punkrock “Los Kañafotes” cambiando después de estilo con el grupo de pseudorockabilly “Los Desechados”, alternando la guitarra con la semibatería. Con la entrada de un batería fijo en el grupo se endurece la linea. Tras un pequeño percance en el verano del 93, vamos una hostia en moto, deja “Los Desechados” y forma “Zapata y la Revolución”. Ahora toca los tres guitarras en KédKÉ, claro, no a la vez, pero casi. Al preguntarle sobre si quería otra cerveza respondió:”Burg!! Aro, oñio!!”.

 

 

DAVID

DavidVino a este barrio una noche de tormenta de verano, el mismo día que Colón partió a las Indias, siglos más tarde, claro. Con corta edad su madre empezó a notar sus connotaciones apaches. Su primera guitarra fue una raqueta de 4 cuerdas, de ahí su afición al bajo, tras su fracaso en el tenis. Su carrera musical comienza en la vieja escuela de solfeo, dirigida por su abuelo, en la que sufrió su primer golpe con un “Mulo en la cabeza”. Funda “Kañafotes” con un antiguo colega, el de “arriba”. Tras esta experiencia toca con “Los Peores”, se consolida con el grupo “Los Pinkis”. Salido de “Los Pinkis” abandona la música por unos años. Cuando vuelve del penal africano de Melilla, afortunadamente, es recuperado por KÉdKÉ, primero como apoyo logístico. Después de comprobar el cantante, que compartían vicio y ocio, dijo: “¡Coño, en mi casa no comemos, pero reímos mucho!”. Actualmente es el bajista oficial, casi ná !! Cuando se pregunta si quiere otra cerveza responde:” ¿Quién se ha bebido la otra?” mirando al cantante.

 

 

ILLI

Nace un día lluvioso de noviembre, como cada buen escorpión, detrás de siete montañas y siete valles en plena corazón de los alpes. Ya con la tierna edad de un año y medio rompe su primer tambor de hojalata, cosa que le impresionó tan fuertemente que toma la grave decisión de dedicar su vida a dar golpes donde sea. Con el tiempo adquiere una técnica más refinada, sobre todo a causa de tocar un montón de estilos diferentes, salvo, claro está, el cante tirolés. A pesar de todo la paranoia acumulada gana el premio al mejor batería en un Festival de Jazz, celebrado en Zürich. Intenta poner sus pies al suelo durante tres años de estudios musicales en Graz, Austria, otra vez sin el cante tirolés. Se desplaza por unos años al centro del Blues Industrial Alemán viajando con diversos grupos, incluso algunos famosos por todo el ancho de la geografía europea. Aún hoy no sabe con exactitud por qué vive en la actualidad en Al Andalus, donde se mantenía gracias a su espectáculo de Show de Batería, sin tocar Sevillanas,claro está. Es más rápido que el AVE, alcanza dureza 13 en la escala de 0 a 10 y metió a base de golpes y redobles los agujeros en el queso suizo. Su última meta es alcanzar dureza 20 mediante “KÉdKÉ”. Al ser preguntado por otra cerveza suele responder: “Prefería un zumo de cebada algo más concentrado, si es posible de los Highlands, Cheers, rrrrüüüüülllpsssss”.